Los ojos negros como si reflejaran la esperanza y la desesperación, una voz obstinada ante su percepción. Una luz que sustenta el sueño de un gran amor, un sentimiento que devora la disolución. Una ilusión comparable al de la luna y el mar. Un ser humano despreciable, que ama y odia el mundo. Aquel hombre que se despidió de su arrepentimiento y vive bajo la concepción de la realidad, con el rostro en alto, dispuesto a sacrificar su vida, como una rosa en su invierno. ¿Qué será mas gratificante que sentir la emoción del riesgo de la vida?. Puede que sea alto, pero no lo suficiente para poder alcanzar las estrellas, pero ¿esto no es irónico?, Dicho humano viviendo en la realidad pero a la vez, se encuentra en un sueño profundo que desea ser ser sacado de las grandes profundidades del dolor y de los mares de la exasperación. Con el cabello hasta el cuello, como si se tratara de su propia horca, preparado como un verdugo para su próxima ejecución. El poder del azar es la única capaz de escoger, es como el póker pueda que tengas una gran mano, pero si no la sabes utilizar contra tus oponentes no valdrá absolutamente nada.
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